Desde niño, en la casa donde crecí en México, la cocada era uno de esos postres que nunca faltaban. Siempre me fascinó su sencillez, su intenso sabor a coco y esa capacidad de convertir unos pocos ingredientes en algo verdaderamente especial. Es una receta fácil, generosa y de esas que inevitablemente remiten a la infancia.
Cuando llegué a Buenos Aires hace más de veinte años descubrí que aquí también existía otra forma de disfrutarla. En Argentina, la cocada suele encontrarse sobre una base de galletitas o de masa sablé y, casi siempre, acompañada por una abundante capa de dulce de leche. Me enamoré de esa versión desde el primer bocado y, con el paso del tiempo, fui perfeccionando una receta que une lo mejor de ambos mundos: la cocada de mi infancia mexicana con uno de los grandes emblemas de la repostería argentina.
Es un postre muy fácil de preparar y perfecto para compartir: una comida familiar, un cumpleaños, una tarde con amigos o incluso un partido de fútbol. La base crocante de galletitas y nueces tostadas, el dulce de leche repostero y una cocada perfumada con naranja y oporto logran una combinación de sabores que, cada vez que la preparo, me recuerda al México donde nací y a la Argentina que me abrió los brazos y me regaló un hogar. Porque la cocina, como la vida, también puede contar historias de identidad, de afectos y de gratitud.
RECETA
Ingredientes
Para la base
- 220 g de galletitas sabor coco
- 30 g de nueces
- 95 g de manteca derretida
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 400 g de dulce de leche repostero
Para la cocada
- 1 lata (395 g) de leche condensada
- 250 g de coco rallado fino
- 2 huevos grandes
- 40 g de manteca derretida
- 30 ml de oporto
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura fina de 1 naranja
- 1 pizca de sal
Procedimiento
- Precalentar el horno a 180 °C.
- Procesar las nueces hasta obtener una molienda fina, procurando que no lleguen a convertirse en pasta.
- Agregar las galletitas y procesar nuevamente hasta obtener una miga fina y uniforme.
- Incorporar la manteca derretida y la pizca de sal, mezclando hasta que toda la preparación quede humedecida.
- Distribuir la mezcla de galletitas sobre la base de un molde de 24 cm, formando una capa uniforme y un borde de aproximadamente 1,5 a 2 cm de altura.
- Presionar muy bien con el fondo de un vaso para compactar la base.
- Hornear durante 10 minutos.
- Retirar del horno y, mientras aún esté caliente, volver a presionar suavemente con el vaso para compactarla aún más.
- Dejar enfriar completamente.
- Distribuir los 400 g de dulce de leche repostero sobre la base ya fría, formando una capa uniforme.
- Batir apenas los huevos.
- Agregar la leche condensada, la manteca derretida, el oporto, la vainilla, la ralladura de naranja y la pizca de sal.
- Incorporar el coco rallado y mezclar hasta obtener una preparación homogénea.
- Dejar reposar la mezcla durante 10 minutos para que el coco absorba parte del líquido.
- Distribuir cuidadosamente la cocada sobre el dulce de leche, procurando no mezclar ambas capas.
- No alisar completamente la superficie; las pequeñas ondulaciones se dorarán durante la cocción y le darán un aspecto más artesanal.
- Hornear durante 30 a 35 minutos a 180 °C.
- El postre estará listo cuando la superficie se encuentre bien dorada, los bordes estén firmes y el centro conserve un movimiento muy leve al sacudir suavemente el molde.
- No hornear de más; la cocada terminará de asentarse mientras se enfría.
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente dentro del molde.
- Para desmoldar, pasar un cuchillo fino por todo el borde del molde.
- Trasladar a una fuente para servir.



