Los muffins de limón son una de las opciones más tentadoras para aquellos que buscan una merienda rápida, rica y fácil de hacer. Esta receta, que lleva pocos ingredientes, se destaca por su frescura y el delicado equilibrio entre la acidez del limón y la suavidad de la masa. Y lo mejor de todo es que no es necesario ser un experto en repostería para obtener un resultado perfecto: hay que mezclar los ingredientes adecuados y hornear durante el tiempo justo para obtener un muffin lleno de sabor.
El limón, que es el protagonista de la receta, aporta un toque cítrico que transforma el sabor tradicional de los muffins. Su frescura, unida a la suavidad de la masa, crea una combinación irresistible que se disfruta en cada bocado.
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Estos muffins son muy versátiles, ya que pueden personalizarse fácilmente con ingredientes adicionales como chips de chocolate, semillas de amapola o incluso yogur. Además, pueden bañarse en chocolate o untarse con glasé saborizado.
Cómo hacer muffins de limón
Ingredientes:
- 1 taza de harina
- 1/2 taza de azúcar
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
- 1 huevo
- 1/4 taza de leche
- 1/4 taza de aceite
- Ralladura de 1 limón
- Jugo de 1 limón
- 1 pizca de sal
Preparación:
- Precalentar el horno a 180°C y engrasar un molde para muffins.
- En un bol, mezclar la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
- En otro recipiente, batir el huevo con la leche, el aceite, la ralladura y el jugo de limón.
- Agregar los ingredientes líquidos a los secos y mezclar hasta que estén bien integrados, sin sobrevestir.
- Colocar la mezcla en los moldes, llenándolos 2/3 de su capacidad.
- Cocinar durante 15-18 minutos.
Estos muffins pueden llevarse a otro nivel con un delicioso glasé sabor limón, que les da un toque extra de dulzura y frescura. Para prepararlo hay que mezclar 1 taza de azúcar glas con 2 cucharadas de jugo de limón fresco, batiendo hasta obtener una consistencia suave y espesa. Si se prefiere un glasé más líquido hay que agregar un poquito más de jugo de limón, pero sin que llegue a ser demasiado fluido. Una vez que los muffins estén fríos hay que untarlos con el glasé y llevarlos a la heladera.