
En lugar de salir a defender al país, el kirchnerismo aprovechó la campaña anti-Argentina para atacar a Milei
Nos llamaron racistas, tramposos, violentos y matones. Y la respuesta del kirchnerismo fue: “Bueno, no nos gusta. Pero está Milei”.

Nos llamaron racistas, tramposos, violentos y matones. Y la respuesta del kirchnerismo fue: “Bueno, no nos gusta. Pero está Milei”.

Desde Martín Insaurralde alentando con un habano en la mano o Chiqui Tapia, que no se despegó de la Scaloneta y buscó lavar su imagen en medio de las investigaciones en su contra, hasta los que gastaron una fortuna para alentar en EE.UU. al que tanto repudiaban.

Desde dirigentes hasta periodistas afines al peronismo, varios volvieron a cargar contra el capitán de la Selección. La razón va más allá del fútbol: nunca lograron convertirlo en una bandera propia y él siempre eligió mantenerse al margen de la política.

El INDEC dio a conocer datos de inversión que presagian menos crecimiento justo antes del período electoral: el mecanismo fatal de la correlación entre el ascenso del kirchnerismo en las encuestas y las chances del plan económico de Milei

Berni lo llama albertista, Ishii lo manda a caminar el Conurbano, Mayra dice que le da desconfianza y Cristina le manda a decir que no es su candidato. Los voceros de Kicillof le piden que corte el cordón de una vez. Pero cuidado: Alberto y Cristina también se dijeron de todo antes de ir juntos en la misma boleta.

La Cámpora leyó este escándalo como una operación de Kicillof. Esta es una pelea por las cajas que Cristina perdió cuando Kicillof echó al gran cajero de su hijo.

No era un ropero lleno de dólares. Era la punta de un sistema donde cada actor tenía su rol. Nadie puede hacerse el distraído.

El fin de semana se filtraron videos grabados por su ex, Jesica Cirio donde se ven fajos en valijas y cajones. Durante 25 años, el exintendente de Lomas de Zamora manejó el juego bonaerense hasta que Máximo Kirchner lo metió como jefe de Gabinete de Kicillof. Había una sola razón: la caja.

El kirchnerismo predicó la redistribución durante décadas y se quedó con la guita. Odian el dinero en público y lo acumulan en privado.

Cuando Florencia Peña anunció por error la muerte del padre de Messi, algunos salieron a decir que las críticas eran por ser mujer y kirchnerista. No. Si te mandás una macana, te mandás una macana. El problema es que esta gente nunca aprendió eso.
Un repaso por el prontuario de los diputados kirchneristas que integran el “Consejo de Notables” convocado para juzgar a Adorni: de la ley que bloqueó a Pfizer durante la pandemia al viaje a Holbox, pasando por el desfalco aduanero de US$7.500 millones. Oportunismo con maquillaje republicano.

Temen que el Mundial y la visita del sumo pontífice le den aire a Javier Milei para recuperarse del bajón anímico de los últimos meses. Vienen empujando la polarización al extremo de “cuanto peor mejor” desde 2023 y, aunque no les funcionó, tampoco aprenden: rezan porque otro colapso de la economía y la política del país venga en su ayuda.

De Maradona al Indio Solari, el reflejo es siempre el mismo: antes de que pase el duelo, ya están sacándose la foto. Una práctica que no solo queda fea, sino que revela cuánto los separa de la gente que dicen representar.

El ministro de Economía defendió el programa del Gobierno. Ante empresarios brasileños, destacó que la inflación se sigue desacelerando y que “sobran los dólares”.

El Gobierno respira tras meses de pasarla mal, porque se está revirtiendo el bajón económico y el malhumor político de los primeros meses del año. Y porque la oposición sigue sin plantearle desafíos serios: los partidos de ese campo están cada vez más divididos; si no hay “fracaso libertario”, ningún horizonte los une.

Mientras los K hablaban de memoria, verdad y justicia, usaban las Madres de Plaza de Mayo para financiar negocios, operaciones políticas y recibir dinero oscuro del chavismo. La declaración de Schoklender expone una trama de corrupción, impunidad y cinismo que atraviesa más de dos décadas de poder K.

Mariano Recalde y Lucía Cámpora recibidos en el Nacional Buenos Aires. El nieto de Pitrola conduciendo el centro de estudiantes. Docentes que incitan a tomar el colegio. Y mientras tanto, 8 de cada 10 chicos terminan el secundario sin saber matemática. No es casualidad: es el resultado de años en los que la militancia reemplazó al conocimiento dentro del aula.

Del miedo de Miriam Quiroga al cambio de versión de testigos y la presión sobre jueces y fiscales: la causa Cuadernos vuelve a exponer el mecanismo que, según la nota, el kirchnerismo necesita sostener para evitar condenas.

El kirchnerismo está tan agrandado que olvidó lo que pasó hace apenas unos meses: también daban por ganada la elección de octubre, también cantaban victoria anticipada. Y después vino el golpazo.

Navarro ya pregunta cuándo cae Milei, Pichetto habla de procesarlo y Cristina Kirchner diseña en silencio su nuevo Cámpora. El kirchnerismo huele vulnerabilidad y acelera. El problema es que no necesita hacer demasiado: las peleas internas del oficialismo le están haciendo el trabajo.