Lo mejor para la democracia global, y para Argentina: un Trump derrotado y, además, inclinado a moderarse
El trumpismo parece entrar en fase de remisión, y hacerlo con menos alharaca y pataleo de lo que era de esperarse: como sucede en Israel, una democracia que parecía en riesgo de extinción tiende a reequilibrarse, quitando sustento tanto a los diagnósticos catastrofistas sobre el “fin del liberalismo político”, como al juego de espejos entre extremistas de ambos polos, que pretenden que paguemos altos costos para “salvarnos del enemigo”.














