Existe un alimento que ayuda a bajar de peso, reduce el colesterol, controla la diabetes y brinda una increíble sensación de saciedad gracias a su alto aporte en fibras solubles. Se trata del yacón, considerado un súper alimento de origen andino que se cultiva en Perú desde el 1200 a.C. y que también es ampliamente consumido en Bolivia y Ecuador. Es un tubérculo exótico, poco conocido en Argentina, que necesita del clima húmedo, cálido y templado de la Cordillera de los Andes para crecer.
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Cada año se exporta a cerca de 35 países en los más diversos formatos, como harina, jarabe, jugo, concentrado, extractos, fresco y orgánico. Recientemente también comenzó a elaborarse en polvo, cápsulas y miel, lo cual da cuenta de su tremenda versatilidad. Si bien algunos lo consideran un tubérculo, otros aseguran que se trata de una raíz dulce. Su sabor es parecido al de la pera o la manzana, con una textura crocante y jugosa, similar a la de la sandía.
Las raíces recién cosechadas no son tan dulces, sino que adquieren su sazón característica luego de curarse por unos días a la sombra con el objetivo de que sus almidones se transformen en azúcares.
Yacón, el súper alimento peruano con múltiples beneficios para la salud
El yacón no sólo es una comida extremadamente versátil, sino que cada una de sus partes es aprovechable: su raíz se utiliza para la preparación de jugos, mientras que las hojas se aprovechan en infusiones. En cada una de sus presentaciones, otorga múltiples beneficios para la salud. Su elevado contenido de fibras solubles ayuda a bajar de peso, ya que brinda una gran sensación de saciedad. Además, a diferencia de otros tubérculos, es bajo en almidón, que es donde se concentran los carbohidratos, por lo que su aporte calórico es realmente bajo.

La fibra que aporta también mejora la función intestinal al promover su movimiento y al equilibrar o eliminar las bacterias patógenas. Por otra parte, el consumo de este tubérculo andino contribuye a la reducción del colesterol por su alto contenido de fructooligosacáridos (FOS), que son un tipo de fibra compuesta por azúcares vegetales, presentes en varias frutas y verduras. Al no ser digeridos ni en el estómago ni en el intestino delgado, los FOS llegan intactos al colon para servir de alimento a las bacterias beneficiosas.
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Por último, el yacón tiene propiedades hipoglucemiantes en sus hojas que combaten la diabetes. Si bien contiene azúcares simples, su efecto hipoglucemiante se combina con su sabor dulce, su bajo aporte calórico y su mínimo impacto en los niveles de glucosa para convertirlo en una opción perfecta para reemplazar alimentos hipercalóricos o demasiado dulces en la dieta de personas con diabetes.
El yacón, un alimento muy versátil
Los usos que se le pueden dar al yacón son muchísimos. La primera opción es disfrutarlo crudo. Tras pelar su cáscara se revela una carne dulce que adquiere un dulzor aún más intenso tras dejar que se seque al sol durante algunos días. Sin embargo, no solo es posible comerlo como fruta cruda, sino que también es una excelente alternativa como jugo o como acompañamiento en una ensalada.

Su textura crujiente lo convierten en un snack ideal, y también hay personas que lo utilizan como postre, en versión de tarta o en galletas. Sus hojas se emplean en infusiones, mientras que con su raíz se elaboran extractos que luego se comercializan en cápsulas por sus beneficios para la salud.
Este tubérculo tiene un interesante aporte nutricional, ya que 100 gramos aportan 22 mg de calcio, 665 mg de fósforo, 0,64 mg de zinc, 0,60 mg de hierro, 0,04 mg de vitamina B1, 0,04 mg de vitamina B2 y 0,50 mg de vitamina B3. Es importante tener en cuenta que su consumo excesivo puede desencadenar gases o hinchazón, especialmente en personas con colon irritable.