Cynthia Serebrinsky

Cynthia Serebrinsky

Peggy Guggenheim y Max Ernst vivieron una historia de amor marcada por el arte y la guerra. (Foto: gentileza Guggenheim Museum - Reuters)

Sumario

Peggy Guggenheim y Max Ernst: el amor surrealista que sobrevivió a la guerra, pero no a sus propios fantasmas

Ella tenía una fortuna, una voluntad indomable y la obsesión de salvar el arte de las garras del nazismo. Él era un pintor perseguido y dueño de un universo donde los sueños se mezclaban con las pesadillas. Se encontraron en una Europa al borde del abismo, huyeron juntos a Estados Unidos y se casaron en medio del caos. Pero ni la pasión ni el talento pudieron evitar que su matrimonio terminara convertido en otro capítulo de sus vidas extraordinarias.

Diecisiete años después, Flavia y Walter volvieron a verse en el vivero de ella, adonde él había ido por un fresno rojo. (Imagen ilustrativa generada con IA)

Amores verdaderos

Se enamoraron cuando eran chicos, se distanciaron 17 años y un mensaje por una planta cambió todo: “¿Hay fresnos rojos?”

Flavia y Walter se conocieron cuando ella tenía 17 y él, 21. Fueron novios durante unos meses, hasta que la presión de una madre terminó quebrando la relación. Cada uno siguió con su vida, se casó y tuvo hijos. Pero 17 años después, un mensaje por una planta volvió a abrir una historia que, al parecer, todavía no terminó de cerrarse.