Los países del este de Europa encierran una mística particular. Sus vaivenes políticos y militares, que se remontan a la Edad Media y que continuaron con los experimentos socialistas de la Unión Soviética y de la ex Yugoslavia, llenaron de impresionantes historias y leyendas a esta región. Una de ellas se encuentra en el Castillo de Predjama, una edificación medieval ubicada en Eslovenia que asombra a locales y turistas por el mito de un caballero similar a Robin Hood que utilizó esa morada como escondite durante varios años.
Otro aspecto atractivo del castillo es que se encuentra suspendido sobre una pared rocosa de 123 metros de altura y se extiende en parte dentro de una red de túneles naturales. Este distintivo le valió la obtención de un récord Guinness al castillo más grande del mundo construido dentro de una cueva. El galardón lo ubica como una de las fortalezas más singulares del planeta, ya que combina su arquitectura medieval con la belleza de la formación geológica que la rodea.
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El impresionante Castillo de Predjama
La postal del castillo hace pensar que se trata de una animación o de un set de filmación de una película, aunque su presencia es tan real como su historia. Muchos turistas que visitan la zona ni siquiera se enteran de su existencia porque a sólo nueve kilómetros de allí se encuentran las cuevas de Postojna, uno de los grandes atractivos turísticos de Eslovenia. Sin embargo, aquellos que logran no ser eclipsados por ese lugar se desvían hasta el acantilado sobre el que cuelga esta particular fortaleza.

Fue construido en el siglo XIII, y aunque desde afuera parece pequeño, su interior ofrece un recorrido que parece no tener fin por cada uno de sus recovecos. Los visitantes pueden pasear por las decenas de escaleras, pasadizos secretos, túneles subterráneos, capillas, almacenes, armerías, mazmorras y habitaciones que lo componen. Su privilegiada ubicación regala vistas panorámicas espectaculares. También se puede disfrutar de exposiciones de armas y mobiliario medieval.
A medida que el visitante se adentra en el seno de esta construcción puede tomar consciencia de que realmente está emplazado en pleno dentro de una cueva. De hecho, la parte más alta conecta mediante una escalera con el techo de la formación geológica. Desde allí se obtienen vistas sensacionales de todo el valle.
La leyenda de Erasmo de Predjama, el Robin Hood esloveno
En todo el edificio de Eslovenia se pueden ver cuadros que exhiben la figura de un imponente caballero medieval. Se trata de Erasmo de Predjama, señor del castillo durante el siglo XV que resistió durante todo un año los embates del ejército imperial austríaco. El secreto de su resistencia fue un pasadizo secreto que unía su habitación con el bosque, lo cual le permitía escapar sin ser visto.
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La historia del caballero de Predjama se convirtió en una leyenda local que se transmitió de generación en generación. Muchas personas aseguran que era una especie de Robin Hood esloveno que favorecía a los habitantes de los poblados cercanos con bienes y dinero que robaba a los comerciantes que surcaban la ruta entre Viena y Trieste, mientras que otros cuentan que los defendía de los abusos cometidos por los ejércitos invasores.

Sin embargo, Erasmo confió en la persona equivocada. Uno de sus sirvientes les vendió a sus enemigos una valiosa información que posibilitó su asesinato. Reveló cuál era el baño que utilizaba el señor feudal y cuál era la hora a la que iba, justo antes de dormir. Una noche, una bala de cañón lo alcanzó mientras usaba la letrina. En la actualidad todavía se puede ver en las paredes el impacto de ese letal disparo.