Las plantas en el hogar son indispensables para darle un toque único, natural y lleno de vida al patio o jardín. En este marco, existen cuatro tipos que son ideales para macetas y que, al sembrarlas en abril, crecerán como nunca y te llenarán de color cada rincón en verano.
Leé también: Las 3 plantas que debés sembrar en abril para llenar de flores tu jardín en el próximo verano
Con estas plantas, podés crear un espacio lleno de color y frescura, sin la necesidad de tener un patio grande. Además, son fáciles de cuidar, por lo que también son claves para principiantes.
Petunias
Son un clásico infaltable para macetas gracias a su floración abundante y prolongada. Vienen en una gran variedad de colores vibrantes que van desde el blanco hasta el púrpura intenso. También son resistentes al calor del verano y requieren pocos cuidados: solo necesitan buena luz solar y riegos moderados. Si las sembrás en abril, para los primeros meses del verano ya vas a tener un estallido de flores.

Lavanda
No solo aporta belleza, sino también un aroma inconfundible que perfuma todo el ambiente. Es perfecta para macetas, ya que necesita un buen drenaje y bastante sol directo. También atrae a las abejas y mariposas, lo que ayuda a la biodiversidad de tu espacio. Si plantás lavanda en abril, florecerá en pleno verano y la podés aprovechar para hacer ramos secos o saquitos aromáticos.

Caléndulas
Con sus tonos anaranjados y amarillos intensos, las caléndulas son ideales para sumar color a cualquier rincón. Se adaptan muy bien a las macetas y además tienen propiedades repelentes naturales que ayudan a mantener alejadas algunas plagas. Abril es un mes excelente para sembrarlas, y si las cuidás con riegos regulares y luz solar, vas a disfrutar de sus flores durante toda la temporada estival.
Leé también: Las 3 plantas de interior que no necesitan luz, son fáciles de cuidar y purifican el aire

Albahaca
Además de ser una planta decorativa, la albahaca es perfecta para tener siempre a mano hojas frescas para tus platos. Crece muy bien en macetas, necesita un lugar soleado y riegos frecuentes pero sin encharcar la tierra. Si la sembrás en abril, para mediados o fines del verano vas a poder cosecharla y disfrutar de su sabor en ensaladas, salsas o infusiones.

Sembrar en abril es asegurarte un verano lleno de vida, color y hasta sabor en tu propio espacio.