Utilizar el lavarropas se vuelve fundamental para no llenar el cesto y tener siempre ropa disponible, más allá del tedio que genera el ruido del electrodoméstico. Curiosamente, un uso eficaz del artefacto puede permitir que se ahorren algunos pesos a fin de mes en la boleta de la electricidad: ocurre que las tarifas varían dependiendo del horario en el que se consuma energía y el proceso de aseo no es la excepción.
En ese contexto, los usuarios suelen adaptar sus rutinas con el objetivo de gastar menos y que el costo de los servicios se achique considerablemente. Por lo pronto, las horas punta son las que más nos traen complicaciones: de 10 a 14 y de 18 a 22, sobre todo de lunes a viernes -no cuentan los días festivos-, son los momentos en los que se concentra la mayor demanda, algo que deriva en el incremento del precio del kilovatio.
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La opción más asequible, lógicamente, es durante la mañana, aunque hay que tener en cuenta los tiempos de descanso dispuestos en las diferentes viviendas: cada edificio tiene su propio código y es fundamental respetar el silencio para no tener problemas con los vecinos y el consorcio. De ser estrictamente necesario, lavar desde las 0 y hasta las 8 de la mañana implicará una vía interesante para economizar.
Los horarios “llanos” para lavar la ropa y gastar menos en la boleta de la luz
Otra alternativa es poner el timer en las horas denominadas como “llano”, ya que representan una especie de término medio. La distribución, en principio, es en tres bloques: de 8 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 0. Aunque cuentan con un menor gasto general, lo cierto es que no igualan al ahorro conseguido en los períodos llanos. Además, es clave tener aparatos con una alta eficiencia energética.
Las máquinas clasificadas con las etiquetas A y B consumen menos electricidad y menos agua, siendo más respetuosas con el medio ambiente y consumiendo menos. Al mismo tiempo, poseen un mejor rendimiento a largo plazo, una vida útil mucho más prolongada que sus contrapartes y hasta un mejor valor de reventa, en el caso de que queramos modificar el lavarropas por uno más renovado.
Cuáles son los tips fundamentales para ahorrar y lograr una mayor eficiencia energética
Los adhesivos en cuestión acostumbran a presentar una barra de colores bajo el formato de escalera, con letras asignadas por orden alfabético. Cada escalón representa un nivel de eficacia distinto: el verde es el más destacado en cuanto al sistema de clasificación. Por ejemplo, una lavadora que lleva a cabo 100 ciclos a plena carga con un programa a 40 o 60 grados gasta aproximadamente 50 kilovatios al año, la mitad que una de clase G.

Para ahorrar, lo aconsejable es que funcione con agua fría siempre que sea posible; evitar ciclos largos cuando no sean imprescindibles; y llenarla completamente para evitar encenderla de tanto en tanto. Por otra parte, hay que realizar un mantenimiento regular, limpiando cada uno de sus sectores, los filtros y zonas ocultas. A su vez, existen aplicaciones móviles, como SmartThings, que digitan el electrodoméstico sin tener que estar presente.
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Cabe destacar que la presencia de moho en el artefacto puede significar, a la larga, un problema para la salud y dañar las prendas. Para eliminar los hongos, se debe emplear lavandina, vinagre blanco, bicarbonato de sodio y limpiadores especiales para superficies.