Alrededor de 600 personas que viven en cinco complejos de Ciudad Evita sufren las consecuencias del desbordamiento de aguas cloacales desde hace más de un año. Según los testimonios, están ante una “emergencia sanitaria”, algunos vecinos se enfermaron porque no consumen agua potable, mientras que otros tienen los departamentos inundados de residuos.
Patricia, una vecina del complejo 19 de los monoblocks de la Tablada en Ciudad Evita, partido de La Matanza, denunció que el agua inundó la planta baja de los edificios. “Las cloacas rebalsaron y se metieron hasta el primer piso”, confirmó en diálogo con TN.
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El sistema cloacal “se reventó hace un año, el agua está contaminada y nadie se hace cargo”, reclamó la mujer. Los complejos afectados son el 4, 5, 17, 18 y 19, y a pesar de que radicaron varias denuncias en AySA y la Municipalidad, siguen sin obtener respuesta.
Este miércoles, los vecinos decidieron tomar una medida drástica para exigir ayuda a las autoridades y cortaron un carril de la Ruta provincial 21, “pero no se pudo”, lamentó Patricia. “Hay poca gente, la gente tiene miedo. Hoy Vamos a cortar de nuevo a ver cuántos convocamos”, señaló.
“Mi marido se enfermó con el agua”
Miriam vive con su esposo y sus tres hijos en un tercer piso del complejo 19. Toda la familia consumía el agua corriente sin imaginar el riesgo que corrían, y a finales de enero, le detectaron una bacteria en el estómago al padre. “Mi marido tiene que tomar un remedio carísimo. Estuvo re mal, lo atendieron en el Hospital Udaondo y no lo internaron”, contó la vecina. También, aseguró que debe pagar “$150.000 al mes” solo por los medicamentos de su esposo.
“Y ahora, se suma el gasto del agua. Trabajo yo sola, él tuvo que dejar de trabajar, no puede salir a la calle porque el sol le hace mal por los remedios que toma”, lamentó Miriam, y agregó: “Estamos buscando recursos porque no se puede con esto. Es una locura”.
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María Laura Di Marco es residente del complejo 19 desde hace 35 años y remarcó que el problema comenzó “a partir de una obra detrás de los complejos”.
Aunque el problema es de larga data, luego de que se activó la construcción de un predio “se empezaron a tapar más las cloacas y, a su vez, el agua está contaminada, no se puede tomar. Es un tema muy delicado”, insistió.
Además, Di Marco señaló que su madre “está discapacitada” y vive en uno de los departamentos donde explotaron las tuberías. “Ella no puede vivir entre la caca. Cuando la cloaca se rompió, se desbordó toda la casa”, recordó.
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“Los camiones atmosféricos de AySA no vienen, no nos ayudan a destapar. Ese es otro problema que tenemos. Hay gente que paga el agua, piensan que porque vivimos en los monoblocks no pagamos nada y no es así”, sostuvo.
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El problema de la contaminación afectó a más personas, confirmó también Di Marco. “Sé que hay gente internada por el agua. Hay un hombre y una señora, del complejo 18, enfermos. Necesitamos una solución y todos nos cierran la puerta. Nadie se hace cargo. Tuvimos que cortar la ruta, pero no nos hicieron caso y nos sacó la policía”.
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