En la provincia de Formosa, el 7% de la población (el triple del promedio nacional) accedió a la pensión. Y en algunas localidades, como Misión Laishi, alcanza al 18,3% de los habitantes. Es decir, dos de cada diez vecinos.
Las pensiones en Misión Laishi están manejadas por Limpia Concepción Ruiz Díaz, más conocida como Liz, una falsa gestora que en realidad es una puntera política con vínculos de larga data con el gobierno de Gildo Insfrán.
Ruiz Díaz es la encargada de gestionar pensiones truchas y también la principal referente del gildismo en el Barrio Lote 4 de la Ciudad de Formosa. Su militancia comenzó en el espacio de Marcelo Sosa, concejal del Partido Justicialista que se caracteriza por hacer política con el manejo con los planes sociales y los recursos del Estado provincial.

En la actualidad, Ruiz Díaz está bajo el ala política del abogado y concejal de la ciudad de Formosa Horacio Pettit, que responde al movimiento SUMAR. Comandada por la diputada provincial Yanina Insfrán, hija del gobernador, la organización es uno de los movimientos militantes más grandes del PJ provincial: maneja todo tipo de pensiones y beneficios sociales.
Otra particularidad es que la propia Ruiz Díaz cobra una pensión por invalidez desde hace 10 años. Según consta en la ANSES, se trata del beneficio 40 5 9047567 0, lo percibe desde mayo 2015, y el monto actual es de $256.955,91 por mes.

Según comprobó TN, la pensión es por diabetes y mal de Chagas, que le generaron un 85% de incapacidad. El trámite fue generado el 16 de abril de 2012 en el Hospital de la Madre y el Niño de Formosa, y fue firmado por el doctor Carlos Fernández, MP 1163. Según el expediente médico, Ruiz Díaz padece secuelas como hipotensión arterial y cefaleas.
La mujer, además, estuvo imputada en una causa judicial donde se investigó una maniobra fraudulenta con ciudadanos paraguayos a quienes les otorgaban un documento argentino para que pudieran votar en las elecciones, a cambios de beneficios de la ANSES.
Esa maniobra le valió una denuncia por falsificación de documento público en 2013. El hecho se conoció en los medios gracias a la investigación periodística que realizó el programa Periodismo Para Todos (PPT).

En Formosa, el 6,7% de la población recibe una pensión por invalidez. La provincia pasó de 2.415 pensiones en 2004 a 40.990 en 2024, lo que implica que estos subsidios crecieron aproximadamente 17 veces en dos décadas. Algo estadísticamente imposible en condiciones normales. Durante el kirchnerismo, las pensiones por invalidez aumentaron un 1500% a nivel nacional, un crecimiento que no se da ni siquiera en países que llevan décadas de guerra civil.
El exintendente de una localidad formoseña reconoce que se dieron pensiones por invalidez truchas
Los certificados fraudulentos no se habrían podido alcanzar sin la complicidad de las autoridades locales, lo que quedó probado en un video grabado en una de las reuniones organizadas por los municipios para llevar tranquilidad e instruir a los miles de beneficiarios que fueron convocados a presentarse en forma personal ante los auditores de la ANDIS, con toda la documentación médica que acreditara la incapacidad.
En una de esas reuniones, llevada a cabo en la pequeña localidad de Laguna Naineck, un poblado de 2500 habitantes al noreste de la provincia, se puede observar al intendente, Julio Murdoch, y al director médico del hospital, Néstor Díaz, no solo reconocer la falsedad de los certificados, sino también explicarles a los beneficiarios truchos el plan político pergeñado por el kirchnerismo detrás del fraude, del que ellos son, cuanto menos, cómplices.

En los primeros minutos del video se puede escuchar como Díaz reconoce que muchas pensiones fueron otorgadas a personas que no cumplían con los requisitos para acceder a una.
TN estuvo en Laguna Naineck e intentó entrevistar al intendente Julio Murdoch quien, luego de hacer seguir todos los movimientos del equipo a lo largo de la jornada, se dio a la fuga en su auto para evitar las preguntas periodísticas.
Tres días después, acusó en un acto oficial al canal de ser “colaboracionista como los nazis que marcaban casas de judíos o de subversivos en la última dictadura nacional”, mientras el gobernador Gildo Insfrán sonreía en primera fila, dándole total aval político al jefe comunal que sería parte de la estafa al gobierno nacional.