Una mujer en Estados Unidos fue detenida y enfrenta cargos tras ser acusada de envenenar a su madre de 81 años con insulina no recetada. El hecho ocurrió en mayo de 2023, pero el arresto se llevó a cabo dos años después, luego de que los resultados de la autopsia confirmaran la causa de muerte.
La acusada, identificada como Kelly Louise Moore, de 61 años, fue detenida la semana pasada y permanece en la cárcel regional de Tygart Valley, en el estado de Virginia Occidental, sin derecho a fianza. Según la policía, la mujer inyectó a su madre, Ethel Moore, una dosis de insulina, a pesar de que no tenía indicación médica para su uso.
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El caso salió a la luz cuando los médicos de la ciudad de Grafton respondieron una llamada de emergencia por un paro cardíaco en un departamento. Al llegar, encontraron a la víctima sin signos vitales.

Según la declaración obtenida por el medio Law&Crime, la acusada explicó a la Policía que ella misma era diabética y tenía prescripción para insulina. En ese sentido, dijo: “Sólo la quiso ayudar cuando noté que mi mamá estaba teniendo un pico de azúcar en sangre y por eso le apliqué 20 dosis del medicamento”. Por su parte, la investigación determinó que Ethel Moore no tenía receta para insulina y que su hija nunca había informado sobre ello a ninguno de sus familiares.
En su relato a la policía, la acusada también reveló que su madre sufría varios problemas de salud, como artritis, afecciones cardíacas y demencia. También sostuvo que era la única de sus hermanos que no estaba casada y, por lo tanto, había sido “elegida” para vivir con su madre y cuidarla.
Sin embargo, el día en el que encontraron a la anciana muerta, otra de sus hijas recibió una llamada de su madre en la que se quejaba de que no estaba recibiendo la atención necesaria. Más tarde, trató nuevamente comunicarse con la víctima, pero no obtuvo respuesta.
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Los investigadores llegaron a la conclusión que la insulina que Kelly Moore le administró a su madre era una dosis considerablemente alta, especialmente teniendo en cuenta que la imputada pesaba más del doble que la víctima. Tras la muerte de Ethel, la mujer nunca mencionó a su hermana que le había inyectado insulina, lo que llevó a la familia a creer que la muerte había sido consecuencia de complicaciones tras una operación de prótesis de cadera reciente.

El cuerpo de Ethel Moore fue sometido a una autopsia, cuyos resultados fueron entregados a la fiscalía en agosto de 2024. El informe concluyó que la causa de muerte fue un shock insulínico y que se trató de un homicidio. Tras esta confirmación, las autoridades ordenaron la detención de Kelly Moore el pasado 10 de marzo.