Estamos frente a un loquito. Un hincha del Hamburgo se metió en la cancha y, vaya uno a saber por qué, le pegó con la bufanda al bueno de Franck Ribery. El francés amagó a ir a buscarlo, pero se dio cuenta que no valía la pena.

Estamos frente a un loquito. Un hincha del Hamburgo se metió en la cancha y, vaya uno a saber por qué, le pegó con la bufanda al bueno de Franck Ribery. El francés amagó a ir a buscarlo, pero se dio cuenta que no valía la pena.