La historia de la Selección argentina sumó un nuevo capítulo familiar con los Simeone. Con el tanto de Giuliano ante Brasil, sale a la luz un hecho único que nunca antes se había visto y que refleja la continuidad de un legado de goles.
En la noche del martes, surgió el primer dúo de padre e hijo en convertir con el seleccionado nacional mayor en partidos oficiales. El primero en dejar su huella fue el “Cholo” con su tanto frente a Arabia Saudita por un amistoso en julio de 1988. Luego marcaría de manera oficial por la Copa América de 1991 en la goleada a Paraguay 4-1.
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El legado del “Cholo” en la Albiceleste
Diego Simeone fue un mediocampista fundamental en la Albiceleste durante la década de los ‘90 y principios de los 2000. Con una carrera internacional que abarcó tres Copas del Mundo (1994, 1998 y 2002) y 4 ediciones de la Copa América (saliendo campeón en el ‘91 y ‘93), dejó su huella con su entrega, liderazgo y, por supuesto, sus 11 goles en 106 partidos disputados.
Tras su retiro como jugador, el Cholo se convirtió en un exitoso entrenador, al pasar por grandes clubes como River Plate, San Lorenzo y el Atlético de Madrid, donde se convirtió en una leyenda.
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Giuliano, el heredero que sigue los pasos de su padre
El fútbol sigue por las venas de la familia Simeone. El menor de los hijos se abrió camino en Europa como delantero, al mostrar un perfil diferente al de su padre. Con olfato goleador, el joven futbolista dio sus primeros pasos en la élite y ahora empieza a escribir su propia historia con la Selección Argentino. Su debut generó gran expectativa, pero su primer gol oficial lo llevó directamente quedar en la historia.
Con ese tanto frente a Brasil selló el primer padre-hijo en anotar en competencias oficiales con el conjunto campeón del mundo.

Antecedentes familiares
La primera dupla familiar fueron los de la Mata. Rebobinando en la historia, en 1937 Vicente de la Mata ingresó como titular frente a Perú. En 13 encuentros jugados, marcó 6 goles y participó en las ediciones de la Copa América de 1945 y 1946, que Argentina ganó.
28 años después, un 14 de julio de 1965 lo hizo su hijo, también bautizado Vicente. En aquel partido, Argentina le ganó 1-0 a Chile por la desaparecida Copa Carlos Dittborn. Disputó 6 partidos y anotó un solo gol en un encuentro amistoso ante Dinamarca.
Otro caso es la familia Galletti. Rubén marcó su único gol con Argentina un 20 de noviembre de 1974 frente a Chile, mientras que su hijo Luciano anotó su primer gol en el año 2000 también en un amistoso pero ante México. Sin embargo, el Huesito logró debutar de manera oficial en la red en el muy recordado partido contra Bolivia en 2005, de cara a las Eliminatorias del Mundial 2006. La Albiceleste cortó una racha de 32 años sin ganar en La Paz gracias a una victoria por 2 a 1.