Después de casi tres décadas al frente de uno de los equipos más emblemáticos de la NBA, Gregg Popovich decidió dar un paso al costado como entrenador principal de los San Antonio Spurs. A los 76 años y luego de una carrera que redefinió lo que significa liderar una franquicia, Pop anunció que deja su cargo, aunque seguirá vinculado a la organización como presidente del equipo.
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“Aunque mi amor y pasión por el juego permanecen, he decidido que es momento de dejar el cargo de entrenador principal”, expresó Popovich en un comunicado.
Su legado es, sin exagerar, monumental, detalló el periodista Tim Reynolds para AP: cinco títulos de la NBA, el récord histórico de victorias en temporada regular (1.422), una medalla de oro olímpica, tres premios al Entrenador del Año y una presencia imborrable en el Salón de la Fama.
Su despedida como DT no fue como él la hubiera imaginado. Esta temporada apenas dirigió cinco partidos tras sufrir un derrame cerebral en noviembre de 2024, del que se fue recuperando en silencio, sin dar declaraciones públicas hasta marzo, cuando emitió un breve mensaje. A pesar de su deseo de volver, su salud dijo otra cosa.
Qué dijo Manu Ginóbili sobre Gregg Popovich
“El mejor que ha habido”, lo definió sin vueltas Manu Ginóbili, leyenda argentina que fue parte vital de la era dorada de los Spurs. Con Pop al mando, San Antonio no solo ganó títulos, sino que construyó una identidad de juego y valores que lo convirtieron en modelo. Por su equipo pasaron figuras como Tim Duncan, Tony Parker, David Robinson, Pau Gasol, Dominique Wilkins… y, claro, el propio Manu.

“El impacto extraordinario del entrenador Pop en nuestra familia, San Antonio, los Spurs y el juego del básquet es profundo”, lo despidió Peter J. Holt, socio gerente de la franquicia.